Grupo Doménico

GRUPO DE TEATRO DOMÉNICO
del IES El Greco de Toledo


Era el curso 1972-73 cuando comenzamos. Alumnos, profesores y después los antiguos alumnos, bajo la dirección experta y amistosa de José Sánchez Beato, profesor de literatura y la inicial codirección de Mª Elisa Romero junto con la incondicional colaboración del conserje Antonio Ramos como electricista. “El bosque animado», «Las mujeres sabias», “Un espíritu burlón», «La encantadora familia Bliss», «La fierecilla domada», etc. ¡Qué osadía!: decorados, efectos luminosos y musicales… y trabajo y trabajo hasta las tantas. Y en un salón de actos sin una cortina (se puso después), sin luces (se pusieron en el 88) y sin sitio donde esconderse. Los arquitectos no piensan en los del teatro cuando construyen los salones.

Sin embargo el cuadro de actores nunca quedó escaso. Si echamos una ojeada a estos dos repartos «El amor es un potro desbocado» (1ª versión) y «La Plasmatoria», veremos a casi todos los que cubrieron las primeras etapas de nuestra andadura, tanto en la parte artística como en la técnica.

«EL AMOR ES UN POTRO DESBOCADO» de L. Escobar L. Saslawsky

REPARTO (1ª versión, 1978)

Alumna 1.ª. . . . . . . . . . . . . . . Charo Rodríguez
Alumna 2.ª. . . . . . . . . . . . . . . Marisol Risco
Alumna 3.ª. . . . . . . . . . . . . . . Belén Muñoz

Godina. . . . . . . . . . . . . . . . . . Maribel M.-Pintado
Ama. . . . . . . . . . . . . . . . . Mercedes Motilva
Jimena. . . . . . . . . . . . . . . . . . Mara Marijuán
Conde Lozano. . . . . . . . . . . . . Emilio Guimaré
Martín Sánchez . . . . . . . . . . . . Javier Montera
Infanta Urraca. . . . . . . . . . . . . Soledad Oliva
Rodrigo . . . . . . . . . . . . . . . . . Roberto Jiménez
Emerencia . . . . . . . . . . . . . . . Mónica Nodal
Sinesia. . . . . . . . . . . . . . . . . . Mª del Carmen M. Guadamillas
Fulvia Téllez . . . . . . . . . . . . . . Malú Fernández Gallego
Rey Alfonso . . . . . . . . . . . . . . Jesús Pareja

Regidora. . . . . . . . . . . . . . . . . Mª del Carmen González de Caldas
Efectos especiales. . . . . . . . . . Mª José Sánchez Ibáñez
Decorados. . . . . . . . . . . . . . . . Manuel Ramos
Luminotecnia. . . . . . . . . . . . . . Antonio Ramos
Maquillaje. . . . . . . . . . . . . . . . Mª Teresa Matanzo
Manuela Márquez Izquierdo
Vestuario.. . . . . . . . . . . . . . . . Izquierdo
Dirección.. . . . . . .. . . . . . . . . . Mª Elisa Romero y José Sánchez-Beato
Fondos musicales (guitarra). . . . Pedro M. López Gutiérrez

«LA PLASMATORIA» Farsa cómica en tres actos, original de D. Pedro Muñoz Seca

REPARTO

CONSUELO. . . . . . Mª Luisa Torija
RIGOMARO. . . . . . Francisco Fernández
EFIGENIA. . . . . . Sagrario Torija
TEODORO. . . . . . . Jaime Tous
CASTO. . . . . . . . . Carlos Galdeano
BARTOLO. . . . . . . Luis Madrás
PANCHITA. . . . . . . Pilar Carvallo de Cora.
TINA. . . . . . . . . . . Mª Carmen Gómez-Luengo
CARLOS. . . . . . . . . José Carlos Torres
ENRIQUE. . . . . . . . Gonzalo de la Fuente
NORBERTA. . . . . . Rosa Mª Ballesteros
MELANIO. . . . . . . Manuel Jesús Sánchez
FAUSTINO. . . . . . . Fco. Javier Gómez de Agüero
ADRlÖN LAVÁN. . . . Bartolomé Mataix
DON JUAN. . . . . . . Roberto Jiménez

DECCORADOS:. . . . . . . . Tutti
LUUMINOTECNIA:. . . . . . Ramos
EFECTOS ESPECIAILES: . . Anorsy
MAQUILLAJE: . . . . . . . . . Toto’s
DlRECCÓN:. . . . . . . . . . . José Sánchez-Beato

El problema solía ser el casting: cómo dar participación a tantos candidatos como se presentaban. Por ejemplo en «Los dos gemelos venecianos», cuando se acumularon treinta y tantos personajes (incluyendo el «corpo di danza») en dos escasos rincones, como sardinas en lata, hubo que ampliar la escena a todo el salón de actos y actuar entre el público.

Un par de obras después, sería tal vez con «Los árboles mueren de pie», «La cocina de los ángeles» o «Muy alto, muy rubio, muy muerto», el elenco se había renovado notablemente. Miremos si no el reparto de «El caso de la señora estupenda» (1986).

«EL CASO DE LA SEÑORA ESTUPENDA» de Miguel Mihura

REPARTO

GERENTE. . . . . . . . . . . . Javier Moreno
VICTORIA. . . . . . . . . . . Pilar Álvarez
ALEJANDRO. . . . . . . . . . José Carlos Torres
MOZO. . . . . . . . . . . . . . Antonio Gómez de Agüero
CARLOS. . . . . . . . . . . . . Miguel Ángel Galán
SUSANA. . . . . . . . . . . . . Sagrario de la Cuadra
AGENTE. . . . . . . . . . . . . Juan Carlos Riaguas
JULIA. . . . . . . . . . . . . . . Sagrario Monzón
MARÍA. . . . . . . . . . . . . . Mª Carmen Muñoz
GISELA. . . . . . . . . . . . . . Yolanda López
COMISARIO. . . . . . . . . . . Luis Urbán
JEFE DE POLICÍA. . . . . . . Gonzalo López
VIOLÑETA. . . . . . . . . . . . Mónica Aguado

DECORADOS. . . . . . . . . . Wallpaper’s
ILUMINACIÓN. . . . . . . . . Antoni Ramos
EFECTOS ESPECIALES. . . Bob Jiménez
VESTUARIO. . . . . . . . . . . K’ Uno
MOBILIARIO. . . . . . . . . . Greco Vetusto

Todas las obras se han preparado siempre con el mismo cariño y atención, pero ha habido algunas especiales:

«Las brujas de Salem» (año 1980) se representó en el Teatro de Rojas de Toledo, con lo que impresiona actuar entre aquella vieja tramoya.

«El tartufo» (año 1983). Perfecta: decorado, vestuario, maquillaje, interpretación,… Por entonces lo que más nos deslumbró fue lo que se podía conseguir con el porespán, tan ligero, tan manejable, tan blanco. Con el decorado de «El tartufo» conseguimos un ¡oooh! y un aplauso al levantar el telón. Impresionaba su luminosidad, su acabado de filigrana, su pulcritud. Desde entonces hemos trabajado los decorados de porespán hasta terminar aborreciéndolo.

Tampoco le fue a la zaga la sensación que causó el montaje de «El Anticuario». En la primera versión, 1974, la sorpresa fueron las lucecitas que se encendían en el tocado de las navidades pasadas, presentes y futuras cuando cada una de ellas hablaba, pero aún fue más apoteósico el efecto que conseguimos en la segunda versión, diez años después. En las tres representaciones, lleno absoluto. La admiración del público la causó aquella pared que se desplomaba, doblada por la mitad (milagros del porespán) y aparecía una calle nevada, con unos mendigos y unos músicos. iCuánto costó decorar aquel rincón!.

Corría el año 1984 cuando nos llegó una extraña invitación, un tal D. Aurelio Bermejo, profesor de latín, nos invitaba a participar en unas Jornadas de Teatro Grecolatino en Segóbriga (Cuenca). El primer año fueron deportivas, en medio de un calor sofocante, pero aquello prometía. En el segundo, ya «picamos» con «El juicio de Paris», en medio de un frío que pelaba, (las nubes -de porespán, naturalmente- ¬volaban por el aire a través del escenario). A partir del tercero, en el que representamos por primera vez «Medea», de Eurípides, impresionamos al organizador de las jornadas, D. Aurelio Bermejo -quijote que resurgía año tras año de su propio desaliento-, quien se convirtió en nuestro más ferviente y elogioso admirador. Y desde entonces fuimos colaboradores en la organización del evento durante diez años, hasta que la organización se hizo mayor y comenzó a tener novios y padrinos. Aurelio contactaba con los grupos y hacía la selección y nosotros recogíamos los repartos y las sinopsis de las obras, confeccionábamos los programas, carteles e invitaciones y los imprimíamos.

¡Cuánto peleamos con las obras de Segóbriga! Repartos interminables, vestuarios, atrezzo… Las adaptaciones de las obras nos las hacía nuestro compañero el profesor de griego Gonzalo López Casildo. Para «Las troyanas» nos pusimos a pensar en un caballo de Troya que ambientara la escena y construimos uno con esqueleto de madera, alambrera y pasta de papel, de cinco metros de envergadura y con ruedas practicables. Ninguno podíamos esperar el destino que le tenían preparado Las Furias. La representación se hizo en el anfiteatro y por la noche. En la apoteosis de la obra, una chispita de unas bengalas que adornaban la grupa prendió la cola del caballo que era de papel rizado y ondeaba grácilmente con el viento. Ardió el caballo «de rabo a cabo» incluyendo los ricos paños que lo adornaban… El público aplaudía entusiasmado (ajeno a que no era este el final previsto) y los actores quedábamos estupefactos. Glorioso final, por cierto, como el de una falla, el de este caballo que fue inmolado involuntariamente en la oscuridad de la noche. Había costado varios meses de trabajo y muchas manos colaboradoras.

Mas no queda todo aquí. D. José Sánchez-Beato decidió construir otro caballo para volver a representar la obra. Y se hizo uno más grande que el primero y más robusto. Tampoco los hados fueron generosos con él y quedó olvidado en una estrecha nave de Saelices, pues era más caro el transporte en camión que el propio caballo.

En el año 1985 se creó en el IES El Greco la asignatura de teatro, auténtica escuela de actores. Esta vez fue con la complicidad de Pilar Álvarez. De aquí salieron los coros de las obras de Segóbriga.

Un montaje que también tuvo su miga fue el de «La tejedora de sueños» en nuestro salón de actos (1987). Lo que más trabajo nos costó en esta obra fueron la luz, los cambios de noche a día, el templete de Penélope al que no había manera de dar aspecto de robustez, redondear las enormes columnas y resolver el disparo de flechas con unas pacas de paja que pedimos a no sé quién. Esta obra la llevamos a Segóbriga en el 88 y 89.
Hemos viajado mucho dentro y fuera de nuestra provincia. Cuando logramos un cuadro estable de actores de la cantera de la asignatura de teatro, nos dio por sacar los pies de las alforjas (1987). Ya habíamos hecho una salida inolvidable con el elenco anterior con la primera reposición de «El amor es un potro desbocado» en Agen (Francia) en 1985. Pero la gran explosión de salidas fue a partir de 1987. Unas veces con tragedia griega, otras con alguna comedia ligera preparada incluso para compromisos inevitables, como «Un drama en el quinto pino», y otras con obra de fuste y vestuario.

No se nos podrá olvidar la representación de «Las troyanas» en un teatro municipal del edificio circular de la Moncloa, en Madrid, en un escenario agobiante por su escasa altura, para público selecto puesto que estaba organizada por la Sociedad Española de Estudios Clásicos, lo cual comprometía un tanto, cuando diez minutos antes de comenzar nos vienen a decir que acababa de llegar el mejor especialista europeo en Eurípides (cuyo nombre no recordamos), un italiano de muy mal genio,… se nos agarrotaron un poco los músculos , pero nos crecimos y fue fluyendo la obra como la seda entre el agobio y la tensión. Al final, el famoso especialista vino a felicitar al director, discretamente entusiasmado, y tuvo elogios especiales para el coro y para la «prima donna»… iUf! . . .

Estas «troyanas» nos han llevado también a Tiermes (Soria) donde no sé si nos gustó más el viaje o la actuación. Por parajes inhóspitos de los campos de Soria, con águilas y buitres a nuestro alrededor y perdidos por carreteras de un solo carril, llegamos a las ruinas de Tiermes donde había unas presuntas gradas excavadas en una roca en las que se colocó el público y nosotros lo que se dice en el suelo de tierra y en cuesta, acotado un espacio con piedrecitas, y con el mutis tan lejos que lo más difícil era calcular en qué frase del parlamento anterior había que salir para llegar a tiempo a escena.

Pero la apoteosis de las salidas fue el año 1989. En primer lugar porque hicimos una gira patrocinada por la consejería de Cultura, dirigida a Centros de BUP y FP, ya con vestuario propio, en nuestros cestos de mimbre reglamentarios y un decorado plegable, de bolsillo, y de nuevo con un renovado reparto de «El amor es un potro desbocado». Mora, Sonseca, Ocaña, Consuegra, Villacañas, etc. Alguna vez en buenos teatros, pero la mayoría en salones de casas de cultura o de institutos donde no hay ni salidas, ni camerinos, ni cortinas. Con interrupciones para que se saliera el que no le gustara, cuando la asistencia era obligatoria, o pidiendo por favor a los que pasaban por la calle que entrara alguien al salón a ver la obra, cuando la asistencia era libre.

Nos compensaron un poco las actuaciones en Esquivias y en Cuerva, fuera ya de campaña, donde sí nos esperaban con interés y donde hemos representado varias veces porque tenemos un público que nos espera ferviente.

Con «el potro desbocado» hemos cabalgado hasta Aquisgrán, Alemania, 1989. Ciudad encantadora y monumental. Aquí fue donde se cayó una improvisada escalera lateral en el mutis de un soldado y donde le pisaron el velo a la tía Fulvia cuando entraba a escena: destocada, muerta de risa, con el pañuelo en la boca y de espaldas al público gritaba «¡mirad, Jimena con el asesino de su padre!” Y el público prorrumpió a aplaudir (en alemán).

Una muestra de los últimos elencos podría ser este reparto de»La Orestiada: Las coéforas y Agamenón», de Esquilo, representada en Segóbriga en las IX Jornadas.

LA ORESTIADA (AGAMENON y LAS COÉFORAS), de Esquilo.

REPARTO

Agamenón
A talaya…………………….. Javier Moreno Abad
Sombra de Ifigenia………. Raquel González Martín
Clitemenestra… …………… Amparo Corrochano
Mensajero………………….. José Carlos Torres
Egisto……………………….. Roberto Jiménez
Agamenón…………………. Miguel Ángel Galán
Casandra…………………… María José Sánchez

Las Coéforas
Electra……………………… Sagrario Monzón
Orestes…………………….. Raúl Gómez
Pílades……………………… Fernando Cebrián
Siervo………………………. Antonio Gómez de Agüero
Clitemnestra ……………… Amparo Corrochano
Nodriza. ……………………. Elena Viñuales

Coros
Corifeo……………………… Laura Linares
Coro de jóvenes…………. Raquel Sánchez, Cristina Illescas,
Raquel González, Raquel Jiménez,
Cristina Villamor, Sonia García,
Esther González, Cristina Belda,
María José Sánchez.
Coro de ancianos. ……….. Javier Moreno Fernández
José Sánchez-Beato
Juan Carlos Riaguas
José Antonio Carrión
José María Estrada
Soldados …………………… Miguel Garrigós
Fernando Fernández

Colaboran …………………. Alumnos de teatro
Música y efectos………….. Roberto Jiménez
Vestuario…………………… Mª Paz Galán
Dirección…………………… JOSÉ SÁNCHEZ-BEATO PASTRANA

SEGÓBRIGA. Junio de 1992

En las décimas jornadas(1993), estábamos en cartel con «Tyestes», de Séneca y en las undécimas (1994) nos despedimos con el “Hipólito” de Eurípides.

Mientras tanto, el grupo proseguía con sus obras ligeras para el instituto como “El presidente y la felicidad”, de Víctor Ruiz Iriarte, “Un drama en el quinto pino”, de Tono y Manzanos, “Ella, él y … Salomón”, de José Santolaya.

Finalmente aquella Medea que tanto impactó al director de las jornadas iniciales, allá por 1986, ha sido representada dos veces más en sendos Festivales Juveniles Europeos de Teatro Grecolatino de Segóbriga, a los que fuimos invitados en 1997 y en la clausura de 1999. Y nuestro director, D. José Sánchez-Beato, que hoy ya no puede contemplar estas páginas porque ha pasado al reino de los justos, recibió un merecido homenaje en Segóbriga, el 26 de junio de 1998, por nuestra larga e incondicional colaboración en esos primeros diez años, los más críticos para el crecimiento de la criatura.

El Grupo de teatro Doménico, una vez jubilado D. José, prosiguió tímidamente y con nostalgia en manos de dos entusiastas actrices, Amparo Corrochano y Elena Viñuales. Y se fue apagando poco a poco hasta extinguirse, si es que se ha extinguido. Segóbriga ha sido para nosotros media vida teatral. Gracias, Aurelio Bermejo. Tu empeño y entusiasmo han hecho posible esta feliz realidad que es el Festival de teatro grecolatino.

Galería de fotos:

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